Ceguera espiritual
Lucas 19:28-44



Introducción


El Vrs 41 del libro de Lucas, nos dice: Y cuando llegó cerca de la ciudad, al verla, lloró sobre ella, en otras versiones dice y lloro por ella, en varias ocasiones la biblia relata que Jesús lloro.

  • En la resurrección de Lázaro.
  • También en el huerto de Getsemaní.
  • Y en está ocasión cuando se duele por la dureza del  corazón de la ciudad, y de lo que le esperaba al pueblo 37 años más tarde, cuando el General Tito quema la ciudad y derriba las murallas en el año 70 D.C, también resalta Jesús en él Vr.41 diciendo: !!Oh, si también tú conocieses, a lo menos en este tu día, lo que es para tu paz! Más ahora está encubierto de tus ojos.

¡Qué fué lo que no pudieron ver, puesto que estaban ciegos espiritualmente!.


  1. El día de la  visitación. Vrs. 44 y  según la semana 70 de Daniel 9:24-27. Que se divide en tres bloques:
    1. 7 semanas x 7 son 49 años que a su vez son 490 años de profecías.
    2. 62 semanas de años, que son  62 x 7: 434+49=483.
    3. 1 semana  o 7 años para completar las 70 semanas de Daniel que nos falta Estos bien coinciden la mayoría de todos los eruditos, con la semana de la gran tribulación, está indica en el Vrs. 2. Si sumamos 49+434=483+7=490 años proféticos.
  2. No pudieron entender o dividir las dos visitas en la tierra personal de Jesús. Y querían hacerle Rey Lucas 4:18-19 comparar Isaías 61:1-2.
    • La Epifanía: Primera venida. Como salvador eterno.
    • La Parusía: Segunda venida. Como Rey eterno.
  3. Hay muchas razones por lo cual un pueblo o una persona sus ojos pueden quedar encubierto, velado,  oculto es decir ciego espiritualmente hablando.
    1. Por la práctica del pecado según 1ª Jn. 3:8-9
    2. Por la falta de conocimiento según Oseas 4:6
    3. Por la rebeldia y contradictoria. Romanos 10:21
    4. La incredulidad. Romanos 11:20



Conclusión


Estas actitudes hacen llevar a  endurecer el corazón. Hay una tendencia a creer que Dios es el que endurece los corazones tomando como ejemplo a Faraón. Éxodo 7:3  Y yo endureceré el corazón de Faraón, y multiplicaré en la tierra de Egipto mis señales y mis maravillas.

  • Dios respeta el libre albedrio del hombre es decir su propia voluntad, lo que ocurrió aquí es que el corazón de Faraón no era sensible a la voz de Dios ni siquiera a los milagros que Dios hacia por mano de Moisés.
  • Lo mismo le ocurre a  Israel hasta el día de hoy, el Apóstol Pablo lo enseña en Rom.11:1-36.
 



  

  Pastor: Alejandro Fernández