Congregándonos con los Santos
Hb. 10:20-25



Objetivo: Comprender la importancia de asistir constantemente a la Iglesia


Hay personas que no entienden la necesidad de asistir a la iglesia y creen poder ser buenos cristianos sin necesidad de acudir a la iglesia. Por ello trataré de explicar las razones por las que los cristianos deben asistir regularmente a la iglesia.


  1. ¿Qué es la iglesia?

    La palabra iglesia deriva de la palabra griega « ekklesia », que significa congregación, lugar de reunión, asamblea, templo o santuario.

    No es un edificio material, ni una reunión cualquiera, sino que es cuando se reúnen aquellos que han creído y han recibido a Cristo como su Señor y salvador personal y este conjunto pasa a convertirse en una iglesia.

    Porque donde están dos o tres congregados en Mi Nombre, allí estoy yo en medio de ellos.

    Mt. 18:20

  2. ¿Por qué debo asistir a la iglesia?

    En el pasaje anterior podemos encontrar varios elementos por los cuales debemos asistir a la iglesia.

    1. Para mantenernos firmes.
    2. Para estimularnos en amor y en buenas obras.
    3. Para estar listos, preparados para la venida del Señor.
    4. Para alabar a Dios.

  3. ¿Cómo me ayuda la iglesia a mantenerme firme?

    Cuando nos reunimos como iglesia, no lo hacemos por costumbres religiosas, sino porque uno de los propósitos más importantes es estudiar la palabra de Dios.

    Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.

    Hb. 4:12



    Este constante estudio de la palabra de Dios, es decir, de la biblia, alimenta nuestra parte espiritual y nos permite permanecer firmes en los caminos del Señor.

    Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.

    2ª Tm. 3:16-17

  4. ¿Cómo me estimula la iglesia a hacer buenas obras?

    Al congregarnos nos estimulamos al amor y a las buenas obras y en ellas brindamos amor, cariño y respeto de modo mutuo. Al relacionarnos con otros hermanos, vemos sus necesidades y las de nuestra comunidad, así como las nuestras y el Espíritu Santo nos mueve a realizar buenas obras.

    Y de hacer bien y de la ayuda mutua no os olvidéis; porque de tales sacrificios se agrada Dios.

    Hb. 13:16

  5. ¿Cómo me ayuda la iglesia a estar listo para la venida del Señor?

    No dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.

    Hb. 10:25

    Cuando asistimos a la iglesia recibimos exhortación es decir corrección para que aprendamos y así estar preparado para el encuentro con el Señor.

    Si usted está cayendo en algún error, Dios pondrá en la boca del predicador y en los pastores la palabra de corrección, para poder darle ánimo y motivación, preparándolo para encontrarse con el Señor.

  6. ¿Qué es alabar a Dios y por qué debemos alabarle?

    El otro objetivo para asistir a una iglesia es para alabar al Señor. Alabar es exaltar, dar honor, reconocer que Él es nuestro creador, que sólo Él es digno, es decirle a Él con nuestros labios lo grande, lo maravilloso y lo bueno que es.

    1. Sal. 149:1

      Cantad a Jehová cántico nuevo;
      Su alabanza sea en la congregación de los santos.

    2. Hb. 13:15

      Así que, ofrezcamos siempre a Dios, por medio de Él, sacrificio de alabanza, es decir, fruto de labios que confiesan su nombre.

    3. Sal. 150

      Alabad a Dios en su santuario;
      Alabadle en la magnificencia de su firmamento.
      Alabadle por sus proezas;
      Alabadle conforme a la muchedumbre de su grandeza.
      Alabadle a son de bocina;
      Alabadle con salterio y arpa.
      Alabadle con pandero y danza;
      Alabadle con cuerdas y flautas.
      Alabadle con címbalos resonantes;
      Alabadle con címbalos de júbilo.
      Todo lo que respira alabe a JAH.
      Aleluya.


    De hecho, cuando nos congregamos ya estamos alabando a Dios.

    En la multitud del pueblo está la gloria del rey; Y en la falta de pueblo la debilidad del príncipe.

    Pr. 14:28

  7. ¿Puedo asistir a varias iglesias o debo asistir solamente a una?

    La iglesia es como una familia y es nuestra familia espiritual. Sería muy extraño que un niño le diga a sus padres, esta semana no voy a vivir aquí en nuestra casa, sino en la del vecino.

    Así la iglesia debe considerarse como nuestra casa espiritual. Hay creyentes que son tentados a moverse con frecuencia de una iglesia a otra, ya sea por un problema que hayan tenido con un hermano o porque no les gusto algo que se dijo y si esto lo aplicamos a nuestra familia, un matrimonio no debería divorciarse por un comentario o porque su cónyuge le dijo algo que no le gusto. De igual forma pasa con los hijos.

    Quién más que nuestros padres saben que comida es lo que nos cae mal, o que remedio es el que nos cae bien, así pasa con la iglesia y con nuestros padres espirituales. Ellos poco a poco nos van conociendo y van alimentándonos y cuidándonos adecuadamente, de modo que se va desarrollando nuestro ser espiritual conforme al propósito por la cual Dios nos llevó a esa iglesia y nos plantó allí.





Pastor Alejandro Fernández