
Cuando Adán y Eva pecaron en desobediencia voluntaria se rebelaron contra Dios, esto trajo como consecuencia la muerte, no sólo en la carne sino también espiritual. Por ello muerte significa separación y cuando hablamos de muerte espiritual hablamos de separación de Dios.
Claro que sí, de hecho la biblia fue escrita con ese propósito. Jn. 3:16-18
Es el acto mediante el cual una persona recibe por fe a Jesucristo, siguiendo así sus enseñanzas (Jn.1-12), lo que implica poner por obra su doctrina. En la cita de Jn. 3:3-8, podemos apreciar como el agua es la palabra de Dios que junto con el Espíritu Santo nos trasforma en una nueva criatura a través de la regeneración.
Muy alto, tanto que ni con todo el oro, la plata, las piedras preciosas y todo el dinero del mundo podríamos comprar la salvación. Por eso Dios nos la dió gratuitamente a través de Jesucristo. Ro. 3:24; Ef. 2:8-9
Cuando nos convertimos a Jesucristo y vivimos imitándole e imitándo la fe de los hombres de Dios según las escrituras, tenemos nueva vida. 2ª Co. 5:17
Pastor Alejandro Fernández